(Yo jugaba futbol en los torneos de ASODECAS (Asociación de campesinos de Sibaté) y siempre me cargaba mis chinitas desde muy pequeñas, en los tiempos de descanso, Mayra siempre le pedía el balón prestado al árbitro, para convencerlo le aseguraba que ella se lo cuidaba y no se lo botaba, luego armaba la recocha y ponía a todos los niños a jugar.) Palabras de la señora Liceth, madre de Mayra Ramírez.
¡¡DE LO QUE CON AMOR SE HACE, SE OBTIENE SATISFACCIÓN!!Un fragmento de la canción “La Lucha” de MC fura Güaricha
(Yo jugaba futbol en los torneos de ASODECAS (Asociación de campesinos de Sibaté) y siempre me cargaba mis chinitas desde muy pequeñas, en los tiempos de descanso, Mayra siempre le pedía el balón prestado al árbitro, para convencerlo le aseguraba que ella se lo cuidaba y no se lo botaba, luego armaba la recocha y ponía a todos los niños a jugar.) Mientras compartimos y tomamos un café que nos brindó la señora Liceth, la mamá de Mayra Ramírez, escuchábamos una de las tantas anécdotas de la jugadora número 9 de la selección Colombia femenina de mayores, estábamos en la vereda Chacua de Sibaté, un día antes del debut de la selección Colombia ante Corea del sur en el mundial de futbol femenino que se desarrolla en Australia.
A esta esquina muy transitada de la vereda “Chacua”, tierra chibcha, llegamos para realizar un mural para la comunidad con un mensaje claro, “De lo que con amor se hace, ¡se obtiene satisfacción! (MC Fura Güaricha)” un mensaje de lucha y aguante popular, para homenajear y reconocer con nuestro arte a esta talentosa sibateña que inspira a miles de niñas, que nos llena de orgullo a lxs sibateños demostrándonos que los sueños son posibles vivirlos y hacerlos realidad con esfuerzo y sacrificio. Algo que se organizó junto a la señora Liceth y su familia hace ya un tiempo, allí donde se cruza a diario la comunidad, donde paran y por donde transitan los buses que llevan y traen a la gente trabajadora de este sector, donde se viven miles de historias, entre cuadras donde el polvo se levanta, lava las caras y empolva los zapatos. Allí, en el hogar donde creció Mayra jugando, soñando y construyendo con esfuerzo junto a su familia.
Nacida el 23 de marzo de 1999 en el municipio de Sibaté, Cundinamarca, Mayra desde niña demostró su talento y destreza, con los años marca un reflejo de amor, pasión, dedicación y constancia. La muestra de que los sueños no se hacen realidad si no se trabajan y Mayra lo demuestra con una lucha que ha llevado por años persistiendo en un camino difícil, hoy ella y sus compañeras se han convertido en un símbolo de luchadoras, han dado un paso más al ganarle a la poderosa selección de Alemania, el camino sigue con nuevos retos para enfrentar con amor y pasión y ahora todxs los colombianos vivimos el sueño de ellas.